Cosmética molecular

Cosmética molecular

La cosmética molecular desarrolla principios activos con una función clara y específica sobre la piel. Estos activos son "programados" para actuar en la raíz del problema existente, aportando a la piel todo lo necesario para que recupere toda su belleza y plenitud.

Cosmética molecular

Cosmética molecular

En función de cuál es el origen del problema, a cada principio activo se le asigna una misión concreta sobre la piel.

En ocasiones se diseñan moléculas para que se acoplen a receptores específicos, en otras ocasiones es necesario que éstas inhiban, estabilicen o estimulen determinados mecanismos fisiológicos.

Los sistemas de liberación nos permiten encapsular activos que son dirigidos hasta el lugar exacto de la epidermis en donde se precisa de tratamiento, logrando una liberación exacta y sostenida de los activos en el tiempo.

La combinación de ambos recursos permite maximizar los resultados finales del producto y lograr el éxito en el cuidado dermatológico de la piel.

Cosmética molecular

Cosmética molecular

El proceso de elaboración de cada una de estas moléculas "inteligentes" es largo y complejo, y comienza con un extenso periodo de investigación sobre los mecanismos fisiológicos implicados en el problema cutáneo que queremos abordar y cómo influir en ellos.

Durante el proceso se desarrollan exhaustivos estudios de eficacia in vitro e in vivo, y test de estabilidad, toxicidad y calidad.

Si en algún momento se detecta cualquier anomalía, o los resultados no son los esperados, el proceso vuelve a empezar hasta encontrar aquella molécula que cumpla todos los requisitos: eficacia, seguridad y sin toxicidad.

El seguimiento de este riguroso proceso metodológico es lo que hace de la cosmética molecular una cosmética eficiente, segura e inteligente para el cuidado y tratamiento de la piel.

Cosmética molecular

Cosmética molecular

Los radicales libres son moléculas inestables que existen normalmente en el cuerpo en cantidades moderadas para llevar a cabo determinadas funciones como la lucha contra bacterias y virus. También se originan por factores externos como la radiación UV, la contaminación ambiental o el humo del tabaco.

Estas moléculas buscan estabilizarse agrediendo a otras moléculas y se convierten en un nuevo radical libre.

Se inicia así una reacción en cadena que altera el material genético de la célula. La cosmética preventiva neutraliza la acción de los radicales libres, evitando así el deterioro de la piel y la aparición de signos de envejecimiento.

Singuladerm incorpora en todas sus fórmulas activos que consiguen contrarrestar los efectos de los tres tipos de radicales que existen, protegiendo el ADN celular hasta en un 97% de los daños causados por la radiación UVA.

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